Exquisiteces que antes no lo eran: los huérfanos comían langosta y el caviar se servía como aperitivo

steele-mackaye-full-body-shot-photo-bw-resized.jpgNo vamos a irnos muy lejos, ni geográfica ni cronológicamente. Así que activemosel condensador de fluzo y transportémonos a Inglaterra, en plena época victoriana, para empezar a comparar nuestra dieta alimenticia con la de ellos.

Lo primero que advertimos es que en aquella época disponían de una increíble variedad de alimentos. Sólo de manzanas, por ejemplo, había más de 2.000 variedades (Worcester aperada, reinata naranja de Cox, belleza de Bath, etc.). A principios del siglo 

XIX
Thomas Jeferson cultivó 23 tipos distintos de guisantes., y más de 250 tipos de verduras y frutas diferentes. Jefferson también fue la primera persona a la que se le ocurrió cortar patatas a lo largo y freírlas.

Esta situación es sin duda chocante porque muchos de los alimentos que ahora son exquisiteces, antes eran bastante comunes. Por ejemplo: había tantas langostas en las costas británicas que se servían como alimento a presos y huérfanos; y también se usaban trituradas como abono. Incluso los criados acordaban por escrito que no comerían langosta más de 2 veces por semana. Ahora acercaos a un restaurante a pedir un plato de langosta y alucinad con los guarismos de la cuenta.

En Nueva York pasaba lo mismo con las ostras y el caviar. Por ejemplo, el caviar se servía como tentempié en lo bares, como ahora se sirven los frutos secos: como era salado, pretendían que así la gente bebiera más cerveza. En un recetario norteamericano publicado en 1853, el popular “Home Coockery”, se menciona casi de pasada que, para mejorar la sopa de quigombó habría que incorporar 100 ostras a la olla. Olé.

Pero regresemos a Inglaterra. Bill Bryson señala el consumo medio de diferentes alimentos parangonado con el consumo actual para que nos hagamos una idea de cómo comíamos hace un siglo y poco:

más de tres kilos y medio de peras por persona en 1851 en comparación con el kilo y cuarto actual; cuatro kilos de uvas y otras frutas blandas, más o menos el doble de la cantidad que consumimos ahora; y ocho kilos de frutos secos en comparación con el kilo y medio actual. En las verduras las cifras son más sorprendentes si cabe. El londinense medio consumía en 1851 catorce kilos y medio de cebollas en comparación con los seis kilos de hoy en día; dieciocho kilos de nabos y colinabos en comparación con el kilo actual; y engullía treinta y un kilos de repollo en comparación con los nueve y medio de ahora. El consumo de azúcar era de trece kilos y medio por cabeza, menos de un tercio de la cantidad que se consume hoy en día. Por lo tanto, la sensación es que, en general, se comía bastante sano.

Para los pobres, sin embargo, la dieta era muy poco variada. En el libro “London Labour and the London Poor“, de Henry Mayhew, por ejemplo, se señala que la cena típica de un obrero era sólo un pedazo de pan y una cebolla. En “Consume Passions”, de Judith Flanders, leemos: “la dieta básica de las clases trabajadoras y gran parte de las clases medias bajas a mediados del siglo 

XIX
 consistía en pan o patatas, un poco de mantequilla, queso o beicon, té con azúcar.”

En Escocia, además, se daba la circunstancia de que no toleraban la patata, así que los trabajadores del campo de principios del siglo 

XIX
 recibían una ración media semanal de 8 kg de gachas de avena, un poco de leche, y punto pelota. Eso sí, estaban rodeados de patatas… pero preferían pasar un poco de hambre a comerla.
La patata fue desdeñada a lo largo de los cien o ciento cincuenta años posteriores a su introducción en Europa. Mucha gente la consideraba una verdura insalubre porque sus partes comestibles crecían bajo tierra en lugar de buscar la nobleza del sol. Los pastores predicaban incluso contra la patata basándose en que no aparecía mencionada en la Biblia.

Así de extraño era el mundo hace un poco más de cien años, un lugar donde la gente estaba cansada de comer langosta o caviar, donde la clase alta comía tanta o más variedad de comida que nosotros y donde la clase baja se alimentaba tan mal que apenas podía sobrevivir (o directamente morían, como los cientos de miles de irlandeses que fallecieron de hambre después de cosechas fallidas de patatas entre 1845 y 1846 por culpa de hongo llamado Phytophthora infestans… aunque ellos no lo sabían y echaron la culpa al vapor de los trenes, a la electricidad de los postes del telégrafo y a los nuevos abonos de guano que empezaban a ser populares).

Lo más importante de esta tragedia es que en la misma Irlanda había comida suficiente. El país producía grandes cantidades de huevos, cereales y carnes de todo tipo, y extraía abundantes capturas del mar, pero casi todo se destinaba a la exportación. Y así fue como un millón y medio de personas murieron innecesariamente de hambre. Fue la mayor pérdida de vidas humanas sufrida por Europa desde la peste negra.

Vía | En casa de Bill Bryson

Instantes de Jorge Luis Borges

El siguiente Poema de Jorge Luis Borges lo conoci porque fue recitado por mi profesor de Traumatología y Ortopedia, Doctor Geraldo Mejía, poema que toco mi corazón con sus verdades.

Instantes 

Si pudiera vivir nuevamente mi vida. 

En la próxima trataría de cometer más errores. 

No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. 

Sería más tonto de lo que he sido, de hecho 

tomaría muy pocas cosas con seriedad. 

Sería menos higiénico. 

Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría 

más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. 

Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería 

más helados y menos habas, tendría más problemas 

reales y menos imaginarios. 

Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente 

cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. 

Pero si pudiera volver atrás trataría de tener 

solamente buenos momentos. 

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; 

no te pierdas el ahora. 

Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin termómetro, 

una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; 

Si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano. 

Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios 

de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño. 

Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres 

y jugaría con más niños, si tuviera otra vez la vida por delante. 

Pero ya tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.

El día que cambio el mundo para siempre: 1 de septiembre de 1939.

Hoy mi silencio se lo dedico a todos los muertos en el conflicto más grande de la humanidad, hoy 72 años después, la ambición y maldad de un solo hombre cambio al mundo. Hoy se conmemora 72 años de la invasión a Polonia el 1 de septiembre de 1939 por el Tercer Reich (Alemania Nazi), episodio conocido en la historia mundial como el comienzo de la segunda Guerra Mundial.

De las abejas al tratamiento del cáncer

¿Hasta qué punto nuestro destino está en los genes? ¿Cuánto influye el ambiente que nos rodea en la aparición de enfermedades? ¿Qué es la metilación? ¿Qué tiene que ver el desarrollo de una abeja con el tratamiento del cáncer?

Todos los millones de millones de células de nuestro cuerpo comparten el mismo genoma.  Pero no todas son iguales: una neurona cuyo axón puede medir más de un metro es fácilmente distinguible de un glóbulo rojo. Y es que con la secuenciación del genoma humano en el 2001 se descubrieron las letras de la historia, pero no su interpretación. No todos los genes se expresan siempre ni a la vez, hay múltiples mecanismos que los regulan, entre ellos la metilación. Este proceso es puramente químico, no altera la estructura del ADN, simplemente añade a determinada parte del gen un grupo metil (CH3) y así se silencia dicho gen. La metilación es reversible y permite a la célula adaptarse a cambios ambientales despertando o durmiendo genes según la necesidad.

Aprendiendo de las abejas

Por poco que uno sepa de abejas le suena que hay abejas reinas y abejas obreras. Lo que ya no es tan popular es que cualquier larva puede aspirar a la realeza: si una larva es alimentada con polen se convertirá en una abeja obrera: pequeña, estéril y con una esperanza de vida de menos de tres meses; en cambio, si es alimentada con jalea real se convertirá en una abeja reina: grande, fértil y con una esperanza de vida considerablemente mayor (unos tres años). Parece que la dieta determine el destino de las abejas pero hasta el momento no se conoce que ni el polen, ni la jalea real, ni ningún otro alimento, tengan la capacidad de alterar la estructura de ningún gen… pero quizás sí podrían alterar su expresión. En el 2008 un grupo de científicos australianos fue capaz de reproducir en el laboratorio el efecto que la jalea real tiene sobre las abejas: los investigadores “apagaron” la enzima que metila el ADN y como resultado todas y cada una de las larvas de su experimento se convirtieron en reinas. La dieta determina el destino de las abejas porque altera la metilación de determinados genes y los silencia.

Frank Lyko y su equipo del EMBL (European Molecular Biology Laboratory, en Heidelberg) estudian este proceso de metilación y recientemente han logrado caracterizar el metiloma (parte del genoma que está metilado) de las abejas. Pese a lo increíblemente distintas que son una obrera y una reina, ambas comparten el mismo genoma con una única y sutil diferencia: 550 genes están metilados de manera distinta.

De las abejas al cáncer

Pero el objetivo de Frank Lyko no es el destino de las abejas sino curar el cáncer. En ciencia el uso de organismos modelo considerablemente más sencillos que el cuerpo humano facilita el estudio de mecanismos moleculares que después se pueden aplicar a la biomedicina. Para que una célula sana se vuelva cancerígena ha de acumular mutaciones y/o alteraciones en su expresión génica: se ha descubierto que muchos pacientes no tienen ninguna mutación en la estructura del ADN sino que los genes que controlan la proliferación de las células están hipermetilados. Cuando estos genes, llamados “supresores de tumor” se silencian, la célula crece de manera descontrolada. Por ello una línea de investigación muy prometedora es el desarrollo de fármacos que reviertan esta hipermetilación y devuelvan a la célula a su estado normal. Hoy en día ya existen algunos tratamientos basados en este fenómeno pero tienen numerosos efectos secundarios. Además de estudiar las abejas el grupo del doctor Lyko trabaja mejorando la especificidad de estos medicamentos: investiga mecanismos que los dirijan exclusivamente hacia los tejidos tumorales para que no tengan ningún tipo de efecto sobre las células sanas.

El concepto de cáncer evoluciona, ya no se le puede considerar una única entidad. Los mecanismos que originan un mismo tipo de cáncer en dos pacientes diferentes pueden ser tan distintos como la noche y el día. Esta nueva percepción y los resultados de la investigación más puntera apuntan hacia la terapia personalizada como la solución a esta enfermedad genética. No es ciencia ficción, no es algo impensable, las terapias personalizadas ya existen y en el futuro nos permitirán si no curar el cáncer, al menos convertirlo en una enfermedad crónica.

Imagen: Aunque estas dos abejas parezcan muy distintas no lo son tanto. Abeja obrera (izquierda) y reina (derecha) comparten exactamente los mismos genes, pero no todos se expresan pues algunos están silenciados. El mecanismo que silencia estos genes recibe el nombre de metilación y ocurre también en todas las células del cuerpo humano. Un exceso de metilación en determinados genes puede convertir una célula sana en cancerígena.

El país más joven del mundo

Ayer, 9 de julio de 2011, un nueva nación se sumó a la larga lista de estados independientes que pueblan la Tierra. Sudán del Sur es, desde ayer mismo, el cuadragésimo primer país más grande del mundo, con más de seiscientos mil kilómetros cuadrados. Sudán, el país del que se han independizado los sursudaneses, deja de ser el país más grande de África (el honor se lo queda Argelia), y desciende de ser el décimo país más grande del mundo hasta el puesto 16. Por población, Sudán del Sur ocupa el puesto número 94 en el mundo, con poco más de ocho millones de habitantes, situándose entre los Emiratos Árabes y Honduras. Sudán, por su parte, baja del puesto 32 al 40 en la lista de los países más poblados del planeta. El país recién nacido se convierte también en el cuadragésimo quinto país sin salida al mar, uniéndose a sus vecinos etíopes, centroafricanos y ugandeses. En total, Sudán del Sur comparte casi cinco mil kilómetros de fronteras con seis países: Sudán, Etiopía, Uganda, Kenia, la República Democrática del Congo y la República Centroafricana. Hasta aquí la información puramente geográfica, pero, ¿qué viene después?

Celebraciones por la independencia en Juba, capital del país (fuente).

Montar un país desde cero no es una tarea sencilla. Dejando a un lado los enormes problemas económicos, educativos y bélicos que enfrenta el país (sólo en 2011 más de dos mil personas han muerto en choques tribales), un estado necesita himno, bandera, moneda, dominio de Internet, esa clase de cosas. La bandera, como se puede ver en la foto sobre estas líneas, ya es un tema solucionado, se ha usado la del Ejército de Liberación del Pueblo de Sudán, y sus colores representan la paz (el blanco, no deja de ser una ironía que la bandera de una guerrilla incluya una mención cromática a la paz), la tierra (verde), el Nilo (azul, evidentemente) y la gente (el negro). La estrella de cinco puntas (la Estrella de Belén, Sudán del Sur es mayoritariamente cristiano) representa la unidad entre los pueblos y etnias del país. El himno del país lo han compuesto este mismo año profesores y estudiantes de la Universidad de Juba. Se llama South Sudan Oyee!, y glorifica a Dios, la patria y los patriotas que murieron luchando por la independencia.

Celebrando la independencia al estilo futbolero (fuente)

Una de las condiciones para la existencia de un Estado como tal es el reconocimiento internacional. El primer país en reconocer a Sudán del Surfue precisamente Sudán, seguido de Alemania y Egipto. Estados Unidos lo hizo ayer mismo, al igual que China y Gran Bretañajunto con tres docenas de países más, entre ellos España y gran parte de la Unión Europea. El próximo día 13 se debatirá en la ONU la entrada del país en la organización, que será aprobada al día siguiente; la bandera sursudanesa se izará junto con las otras 192 ya existentes en una ceremonia inmediatamente posterior.

La moneda de Sudán del Sur, de momento, sigue siendo la misma que la de su vecino del norte, la libra sudanesa, al igual que los sellos de correos. Durante los próximos meses se comenzarán a valorar los diseños para la libra sursudanesa y para los primeros sellos de correos. Los pasaportes tendrán que esperar a que se resuelvan ciertos acuerdos pendientes con Sudán acerca del derecho de ciudadanía sursudanesa, por lo que, por ahora, también se usarán los del vecino septentrional. Respecto al dominio de Internet, la cosa no es sencilla tampoco. Sudán ya posee el .sd, y el .su, que sería el lógico, estaba asignado a la Unión Soviética. Los sursudaneses han solicitado el .ss (South Sudan), pero las asociaciones mentales con las SS nazis son inevitables, por lo que parece que la solicitud podría ser rechazada.

Pero el problema de definición e identidad más grave al que se enfrenta Sudán del Sur es básicamente el de dónde empieza y acaba su territorio. Sus fronteras, concretamente las que comparte con el país del que se ha independizado. Tres regiones se mantienen en disputa. Dos de ellas (el estado aún sudanés del Nilo Azul, y los Montes Nuba) supuestamente han de celebrar un referéndum para decidir si se unen a Sudán del Sur o permanecen como hasta ahora, mientras que la tercera, Abyei, está en un estado de disputa tal que pone en peligro la misma paz alcanzada en 2005.

Mapa de los dos Sudanes. En azul, Sudán del Sur. En Rojo, los estados del Nilo Azul y Kordofán del Sur, que podrían unirse en un futuro a Sudán del Sur. En amarillo, Abyei.

Abyei fue uno de los puntos de desencuentro más importantes a la hora de alcanzar los acuerdos de paz de 2005. Es una zona que llegó a aportar el 25% de la producción total de petróleo de Sudán y aunque su aportación se ha ido reduciendo y se cree que sus reservas están cerca de agotarse, por ella pasan varios oleoductos que el Norte quiere seguir controlando. La zona estuvo bajo el control del Sur hasta el pasado mes de mayo, cuando, tras una emboscada en la que murieron 22 soldados sudaneses, el ejército de ese país ocupó a sangre y fuego la región, forzando a más de veinte mil personas a huir hacia el sur. Este hecho fue calificado como acto de guerra por el gobierno sursudanés, y ha obligado a posponer el referéndum en la región, que supuestamente iba a ser simultáneo al que se celebró en enero en el territorio sursudanés. Actualmente el proceso está completamente paralizado, y la tensión entre los dos sudanes es enorme.

La ciudad de Abyei (fuente), destruida por completo, en mayo de 2008, tras choques armados entre los dos sudanes. Los treinta mil residentes de la ciudad tuvieron que huir a campos de refugiados hasta mediados de 2009, cuando comenzó la reconstruicción.

¿Qué futuro le espera a un país en el que el 1,8% de la población ha acabado la escuela primaria, en el que las infraestructuras más básicas son una quimera y en el que la mortalidad infantil alcanza el 10%? Es difícil saberlo, y hay análisis para todos los gustos, pero la mayoría son poco halagüeños. En el discurso de proclamación de la independencia el presidente Kiir afirmó que Sudán del Sur no sería un estado fallido, pero el hecho es que son muchos los que creen que así será. La paz, que depende mucho de sus relaciones con su vecino del norte, será el primer paso. A partir de ahí, buena suerte, sursudaneses.

Fuentes y más información: BBC Mundo (2345), Wikipedia (234),Washington PostLa VanguardiaABC.

Página oficial del Gobierno de Sudán del Sur

Jubanos, un interesante documental de Televisión Española acerca de los sursudaneses que fueron enviados a estudiar a Cuba por John Garang, padre de la independencia del país, y que ahora forman parte de la élite de la nación recién nacida.

Si te gustó esta entrada, puede que te gusten también:

El nacimiento de una nación, acerca de la proclamación de independencia de Kosovo.

35 países más jóvenes que tú (con su segunda y su tercera partes), sobre las naciones que han alcanzado la independencia desde 1980, y que ahora son 36.

La tierra que nadie quiere, la otra ocasión en la que Fronteras visitó Sudán.

Posted July 12, 2011

Los fantasmas están en tu cerebro

Penfield


En el año 1955, mientras realizaba una operación de epilepsia, el neurocirujano canadiense Wilder Penfield estimuló una zona del cerebro de su paciente que le provocó un sobresalto. “Estoy abandonando mi cuerpo”, aseguró el sujeto mientras el médico estimulaba eléctricamente su giro angular. Aquella fue la primera demostración de que muchas de las impresiones supuestamente paranormales que experimentan algunas personas tienen una base neurológica que puede explicar el fenómeno. Décadas de experimentos y estimulación cerebral han llevado a los neurocientíficos a identificar las zonas del cerebro y los procesos que entran en acción durante una de estas experiencias. Abducciones, encuentros demoníacos, auras y demás experiencias místicas pueden tener una explicación científica algo más prosaica pero no menos fascinante. Éstas son algunas de las respuestas que da la neurociencia.

Estoy en el techo”

“Si nos estimulan la corteza parietal derecha con un electrodo (mientras estamos despiertos y conscientes)”, escribe el prestigioso neurocientífico V. S. Ramachandran, “por un instante parecerá que flotamos cerca del techo y veremos nuestro cuerpo abajo”. La experiencia de abandonar el propio cuerpo no sólo está asociada con las vivencias cercanas a la muerte, el consumo de algunas drogas como la ketamina o situaciones extremas como las que viven los pilotos de caza, también ha sido recreada en el laboratorio. La clave está en estimular una zona concreta del hemisferio derecho del cerebro conocida como giro angular.

Siguiendo los pasos del pionero Wilder Penfield, el neurólogo suizo Olaf Blanke, del Hospital Universitario de Ginebra, ha comprobado los efectos de la estimulación de esta zona en alguno de sus pacientes. En diciembre del año 2000, una mujer de 43 años llamada Heidi entró en el quirófano del doctor Blanke para tratar de encontrar una solución a su epilepsia. Como en otros muchos casos, los médicos colocaron decenas de electrodos en su cerebro y los fueron activando alternativamente hasta llegar al giro angular. La mujer se detuvo entonces y les dijo a los doctores que se encontraba en el techo del quirófano y que veía su propio cuerpo desde allí arriba. “Estoy en el techo”, exclamó, “estoy mirando hacia abajo, a mis piernas. Les veo a los tres”.

En el año 2007, The New England Journal of Medicine publicó una experiencia parecida a cargo de médicos británicos y holandeses. Una mujer de 63 años aquejada de tinnitus (un ruido persistente en el oído) reportó que estaba saliendo de su cuerpo cuando los electrodos estimularon su giro angular, y que se encontraba a sí misma desplazada 50 centímetros por detrás de su cuerpo y un poco a la izquierda. Las experiencias duraban alrededor de 17 segundos y se descartó cualquier efecto placebo.

¿Qué sucede durante estos breves períodos de tiempo en que uno se siente fuera de su cuerpo? Los científicos aseguran que estas áreas del cerebro están directamente relacionadas con la percepción que tenemos de nosotros mismos, la orientación y el equilibrio vestibular. Una estimulación del giro angular derecho puede alterar esta percepción y provocar esta especie de ilusión de encontrarse fuera de uno mismo. ¿Y las personas que lo experimentan sin estimulación “artificial” de la zona? “Una explicación del fenómeno”, escribe Sandra Blakeslee en su libro “El mandala del cuerpo” (La liebre de marzo, 2009), “es la alteración en el flujo sanguíneo. Grandes arterias convergen cerca del giro angular dentro de nuestro cerebro. Si algo comprime esta área, nuestras sensaciones corporales pueden llegar a desorientarse. Podemos llegar a sentir que nuestro cuerpo está flotando sobre la mesa de operaciones o la escena de un accidente de tráfico”.

Una luz al final del túnel

James Whinnery es cirujano de la Marina estadounidense y lleva desde los años 70 realizando pruebas con pilotos de cazas. Para ello utiliza una centrifugadora con un brazo de 15 metros y una pequeña cabina que gira a toda velocidad y simula las fuerzas G que tienen que soportar los pilotos durante el vuelo. Durante los últimos veinte años, Whinnery ha sometido a la prueba a más de 500 pilotos para estudiar el fenómeno conocido como “black out”, el momento en que el cerebro de los pilotos empieza a quedarse sin oxígeno, se produce la visión de túnel y terminan perdiendo el conocimiento. De los 500 pilotos, al menos 40 vivieron la experiencia de salir de su propio cuerpo y algunos relatan experiencias parecidas a las cercanas a la muerte.

Durante las pruebas, los pilotos han llegado a alcanzar hasta 12G durante unos instantes, cerca del límite que les provocaría la muerte. Cada desmayo dura un promedio de entre 12 y 24 segundos y los pilotos relatan experiencias parecidas a las que otros compañeros han vivido alguna vez en vuelo: verse fuera del avión, sentado en un ala, o colocados junto encima de la cabina mientras se ven a sí mismos desde arriba. Entre el 10 y el 15% relatan experiencias similares a las cercanas a la muerte, con la característica luz al final de un túnel.

Esta experiencia tan común entre las personas que han sobrevivido a un accidente grave aún no tiene una explicación oficial, pero son muchos los indicios que apuntan a que la respuesta está en el cerebro. Algunos investigadores, como el doctor Richard Strassman, de la Universidad de Nuevo México, aseguran que la glándula pineal segrega un alucinógeno natural llamado Dimetiltriptamina (DMT) que produciría la experiencia del túnel y las visiones. Otros, como el doctor Birk Engmann, de la Universidad de Leipzig, aseguran que la ausencia de riego sanguíneo (anoxia) está detrás del carrusel de visiones que se desatan en el momento que precede a la muerte. La sensación placentera o de euforia, también descrita por los pilotos antes de los desmayos, se atribuye a la segregación de sustancias como la dopamina o la serotonina, aunque aún no está claro cuál es la respuesta exacta que está detrás de todos estas experiencias.

La doctora Willoughby B. Britton, de la Universidad de Arizona, ha hecho un estudio que plantea una tesis aún más atrevida. Para su experimento tomó a 23 sujetos que habían tenido una experiencia cercana a la muerte y un grupo de control sin experiencia ni ningún tipo de estrés post-traumático. Tras escanear sus cerebros mientras dormían, descubrió que los patrones de sueño de unos y otros eran muy diferentes y encontró que una parte significativa (hasta un 20%) de los que habían visto la luz al final del túnel mostraban el mismo patrón en el lóbulo temporal que los enfermos de epilepsia y mayor actividad en la zona asociada con las vivencias místicas y religiosas. En su opinión, estas diferencias son significativas e indican que la diferencia de actividad en el lóbulo temporal tiene que ver con las alucinaciones generadas durante las experiencias cercanas a la muerte.

¿Auras? ¿Energía? No, sinestesia

Si hacemos caso a los parapsicólogos, parece que los seres humanos caminamos por la vida irradiando un halo de “energía vital” a nuestro alrededor que ellos conocen como “aura”. Aparte de que la existencia del alma o de los “chakras” no se sostiene empíricamente, la ciencia empieza a encontrar otras posibles explicaciones a la percepción del fenómeno en algunas personas, relacionadas con una propiedad del cerebro conocida como sinestesia. El grupo de investigación de Neurociencia Cognitiva de la Universidad de Granada lo define como “una facultad poco común que tienen algunas personas, que consiste en experimentar sensaciones de una modalidad sensorial particular a partir de estímulos de otra modalidad distinta”. Es decir, personas que ven una letra o una nota musical y la asocian automáticamente a un color, entre otras sensaciones.

Un estudio publicado en 2004 por el doctor Jamie Ward, de la Universidad de Londres, documentaba el caso de una paciente capaz de identificar auras de colores sobre las personas debido a un caso de sinestesia emoción-color. A pesar de que ella no creía tener ningún tipo de poder sobrenatural, identificaba las personas a las que conocía con un color determinado y esta respuesta emocional le hacía ver un “aura” alrededor de ellos cuando los tenía frente a sí. Algunos neurocientíficos se plantean si este modo de sinestesia no puede estar detrás del fenómeno conocido durante siglos como aura. De este modo, lejos de tener que ver con vagas energías y espíritus indetectables, el aura tendría su origen en una peculiaridad del lóbulo parietal de algunas personas.

En cualquier caso, cada vez que se ha sometido públicamente a prueba la supuesta capacidad de uno de los autoproclamados “detectores de auras” los resultados han dado la razón a los escépticos. El mago James Randi llevó a uno de estos individuos a su programa y no fue capaz de asociar correctamente las personas que se escondían detrás de un biombo con sus respectivos halos energéticos. En otros casos, los supuestos videntes no han sido capaces de saber siquiera que lo que se escondía detrás del biombo no era una persona sino un maniquí.

Íncubos, abducciones y falsos recuerdos

Algunas de las experiencias esotéricas más conocidas tienen como protagonistas a los llamados “visitantes de dormitorio”. Criaturas demoníacas que poseen nuestro cuerpo, alienígenas que nos secuestran en mitad de la noche y nos someten a todo tipo de pruebas o vejaciones. Afortunadamente, si usted ha tenido una de estas experiencia parece casi descartado que sufra un trastorno mental grave. Lo que indica la ciencia es que casi con total certeza ha sido víctima de un episodio de “parálisis del sueño” y de una alucinación hipnogógica.

Mientras dormimos, nuestro cuerpo queda parcialmente paralizado, entre otras cosas, para evitar sobresaltos innecesarios y que nos pongamos a dar pedales si soñamos que estamos subiendo el Tourmalet. En ocasiones, en este estado “hipnogógico”, la persona recobra momentáneamente la conciencia y sigue paralizado durante un buen rato. En este estado entre la vigilia y el sueño se producen alucinaciones bien documentadas en los laboratorios del sueño. La persona no se puede mover y siente que la trasladan o que seres imaginarios la secuestran y manipulan. Aunque la víctima asegura estar despierta y recordar todo lo que sucedía a su alrededor, los experimentos demuestran que buena parte de los sujetos ni siquiera abre los ojos.

Estas alucinaciones han sido interpretadas de diferente manera en función de la época y la cultura. Durante siglos, en Europa, las víctimas de este fenómeno hablaban de visitas de íncubos y súcubos, o de brujas que les llevaban a volar en plena noche. En China se interpreta como la visita de un fantasma inoportuno, en Nigeria es un “demonio en tu espalda” y en Turquía es una criatura que se sienta en el pecho y roba la respiración. En la sociedad occidental, al cambiar los parámetros culturales, se cree que muchos de los testimonios de supuestas abducciones alienígenas no son más que una reinterpretación de este mito causado por la parálisis del sueño y por el fenómeno de los “falsos recuerdos”.

Jesucristo en una tostada

La evolución de nuestro cerebro le ha llevado a desarrollar algunas características muy peculiares pero esenciales para nuestra supervivencia. Por un lado tiende a recopilar los fragmentos de información y a completar los huecos, y por otro es especialmente bueno en el reconocimiento de caras. Éstas y otras características explican un fenómeno conocido como “pareidolia”, el que lleva a algunas personas a distinguir la cara de un santo en las humedades del techo o los ojos y la boca del hombre en la Luna. Es decir, vemos caras o patrones reconocibles donde sólo hay estímulos al azar.

Nuestra capacidad para juntar información e interpretarla puede habernos proporcionado una ventaja evolutiva. Para explicarlo, siempre se pone el ejemplo del hombre primitivo que ve varias manchas amarillas tras un matorral y cuyo cerebro decide interpretar que detrás hay un tigre: es probable que el que no reuniera la información a tiempo no consiguiera que sus genes llegaran muy lejos. Por otro lado, la capacidad para reconocer caras frente a cualquier otra disposición geométrica en el espacio, se ha comprobado sistemáticamente en los bebés y tiene un componente innato.

De acuerdo con la neurociencia, el fenómeno psicológico de la pareidolia está detrás de experiencias paranormales tan variadas como las apariciones marianas, la visión de ovnis o las experiencias con fantasmas. Como sucedía con las visiones de dormitorio, tendemos a interpretar estos sucesos en función de unos patrones culturales que ya tenemos y que el cerebro utiliza a modo de filtro. Este tipo de ilusiones no son solo visuales, sino también auditivas. El famoso experimento del psicólogo Christopher French, que en España emula con gran éxito el periodista Luis Alfonso Gámez, consiste en reproducir un fragmento al revés de una canción de Led Zepelin ante un auditorio. Cuando el experimentador da unas pautas para interpretarlo en términos satánicos, nuestro cerebro ya no puede dejar de oírlo.

Todos estos fenómenos, y muchos otros, empiezan a ser aclarados a la luz de la neurociencia y otras ramas experimentales. Aún queda un largo camino por recorrer, pero el conocimiento de nuestro cerebro permitirá algún día conocer perfectamente los mecanismos que nos llevan a extremos como la visión de alienígenas, fantasmas y a generar todo tipo de supersticiones. Hasta entonces, no podemos más que agarrarnos a lo que dicen los experimentos y los hechos que se pueden probar en un laboratorio. Si existe algo real fuera de nuestras propias imaginaciones, sin duda se investigará. Hasta entonces habrá que descartar todo aquello que se mueve en esa difusa frontera que separa nuestras creencias de las alucinaciones.


Fuente: amazings.es

Posted May 27, 2011

El Cambio Climático explicado viñetas.

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11 estudios sobre religión que los ateos deben leer

Publicado por Eduardo Robredo Zugasti en revolucionnaturalista.com

En el blog especializado en la ciencia de las creencias religiosas Epiphenom (y recopilado por Opposing views):

1. Dios quiere las mismas cosas que túCreamos a los dioses a nuestra imagen.

2. La religión funciona como un antidepresivo, y la gente se vuelve a la religióncuandosienten que su vida está fuera de control.

3. Parece que los problemas sociales hacen que la gente vuelva a la religión.

4. Rezar por los enfermos no funciona.

5. La asistencia a los servicios religiosos, y no las creencias religiosas, está correlacionada con la mejora de la saludmenos suicidiosfidelidad marital y una hostilidad creciente contra otros grupos.

6. Las naciones ateas son más pacíficas.

7. Los académicos más ateos son los filósofos y los psicólogos.

8. Las personas religiosas tienen habilidades verbales y científicasrelativamente bajas, pero lo que hace que pierdas la fe es el estudio de la literatura (no de la ciencia).

9. Los prejuicios religiosos aprovechan los mismos senderos neurales que alimentan el racismo.

10. La religión no tiene ningún efecto sobre la actividad sexual de los adolescentes, pero esto no significa menos sexo para la gente mayor.

11. Los niños con las creencias religiosas más fuertes son los que tienen más probabilidades de padecer trastornos emocionales.

Wikileaks el bastión de la libertad de expresión en el mundo.

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Soy de las pocas personas que realmente respeto la libertad de expresión no sé si eso se deba a que no fui formado bajo ninguna ideología restrictiva ni política ni religiosamente hablando.

 

Yo veo a la internet como una herramienta excelente para todo desde la educación hasta el ocio, además yo veía al internet como el único lugar donde puedes expresarte si temor a ser censurado por ninguna organizacion política, religiosa, ni estatal. Pero esa imagen ya cambio luego de ver el bloqueo que ha hecho un solo estado a una organización mundial comprometida con la verdad.

 

Estados unidos se caracteriza por tenerlo todo controlado, yo pensaba que los americanos ya nos habían quitado las vendas de los ojos y que ellos eran más transparentes, pero realmente me equivoque. El imperialismo sigue siendo el mismo desde las sombras.

 

Los americanos han hecho todo lo posible para destruir a Wikileaks desde ataques de negación de servicio (DDoS, por sus siglas en inglés) hasta la eliminación de wikileaks en servicios de servidores de Amazon, el bloqueo de las cuentas en Pay Pal y hasta lo último sucedido la negación por parte de Visa y Mastercard a que dicha organización reciba las donaciones por esta vía.

 

Si tu realmente te sientes comprometido con la verdad di NO al bloqueo y la persecución de Wikileaks , lucha para que Julian Assange se liberado por las autoridades británicas, ya que si haces estos estarás diciendo NO a las presiones norteamericanas y así impidiendo que la red sea dominada por este país, así habrá una real política de neutralidad de la red.

 

Wikileaks tu eres es bastión de la libertad de expresión, tu reflejas el sentimiento de la verdad y seguiremos peleando por ti.